El Volvo EX60 no se conforma con ser eléctrico. Se fabrica en una planta neutra en clima, estrena megafundición con aluminio reciclado, incorpora acero SSAB Zero con una huella mucho menor y apuesta por 800 voltios y cell-to-body para mejorar eficiencia. Además, añade un pasaporte digital de batería accesible por QR para aumentar la transparencia de materiales y origen. Un SUV premium que intenta reducir su impacto en serio, antes incluso de salir a carretera.
Leer más en: Muy Interesante.
