Cuando ChatGPT irrumpió en noviembre de 2022, OpenAI parecía no tener rival. Y, en buena medida, así era. Aquel chatbot, pese a sus errores y limitaciones, inauguró una categoría propia. Sin embargo, en el sector tecnológico las ventajas rara vez son permanentes y, en 2026, la posición de la compañía liderada por Sam Altman dista mucho de la que tenía entonces.
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