China sigue avanzando sin frenos en tecnología. Aunque muchas innovaciones se enfocan en el ámbito civil, otras refuerzan su poder militar y de inteligencia. Prueba de ello es un sistema experimental que promete analizar objetos a kilómetros de distancia. Estamos hablando de una tecnología que podría promover un importante salto en sus capacidades de espionaje.
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